“Art Nouveau” para el disfrute de todos en el Gran Hotel.

La Cabine - 001

El francés Sebastián Roberts sería quien dirigiera las obras que diseñó y construyó el Ingeniero Militar David Garza, de 1895 a 1899, sobre la antigua edificación de Rodrigo de Albornoz, lo que hoy podemos apreciar en su máximo esplendor: el Gran Hotel de la Ciudad de México. Esta construcción es considerada una de las más bellas después del Palacio de Bellas Artes, y que conjuga hábilmente el “Art Nouveau”, con elementos específicos de principios del siglo XX, como sus elevadores panorámicos, hasta candiles Luis XV que podrán ver todos los visitantes justo en la entrada de este imponente hotel. Eso sin mencionar el vitral Tiffany que se halla perfectamente iluminado con lámparas para darle un toque mucho más especial.

El Gran Hotel data del año 1529, momento en el cual se decide llevar a cabo el “Portal de Mercaderes”. Esta edificación estaría compuesta por tres casas, una de las cuales es donde hoy está el Gran Hotel, y que en el siglo XI era propiedad de Rodrigo de Albornoz. Hacia 1968, y gracias a los Juegos Olímpicos que tendrían como sede a la Ciudad de México, la persona que era dueña de esta bella edificación decidió que el Centro Mercantil debía dar paso al Gran Hotel Ciudad de México.

Espacios amplios para disfrutar de la mejor fiesta de graduación.

Además de tener unas 60 habitaciones con las mejores comodidades del mundo actual, el hotel tiene también 12 salones donde puede albergar hasta 800 personas. El espacio cautivará a los asistentes a tu fiesta de graduación porque verán columnas dóricas, y una espléndida fachada con balcones con enredaderas de hierro. Una vez traspases la entrada podrás admirar una alfombra roja, un candil y las barandas doradas de las escaleras.

El vitral Tiffany que fue obra del francés Jaques Gruber es uno de los grandes atractivos del hotel, tanto para los mexicanos como para los turistas. Diversos colores llaman la atención del visitante, quienes admiran las tres cúpulas soportadas por una estructura de hierro que además se fusiona perfectamente para crear una obra de arte única.

Restaurante.

Uno de los grandes atractivos de uno de los restaurantes del Gran Hotel es que está en una terraza. De hecho, su nombre es La Terraza, y está ubicado en la parte más alta de la edificación, justo en el último piso. Allí podrán gozar propios y extraños de los mejores menús y de una vista al Zócalo inigualable. Amplitud e impetuosidad podrás gozar en el restaurante, además que te sorprenderás por la variedad de comida nacional o internacional que los camareros te ofrezcan.

Los alrededores.

El Gran Hotel no puede estar mejor ubicado. Se encuentra justo en el Zócalo, punto estratégico de la capital mexicana, rodeado por oficinas, restaurantes, hoteles, plazas, iglesias, edificaciones con una historia especial dentro de la cultura mundial y especialmente Latinoamericana. El lugar es perfecto para tu fiesta de graduación, no solo por lo que representa para la cultura mexicana, sino porque cada detalle habla de la importancia del arte llevado a México y plasmado gracias al ingenio y el trabajo de extranjeros y mexicanos. Cada paso del graduando durante la fiesta será un goce, porque se sorprenderá con la belleza de sus espacios tanto exteriores como interiores. Si desea saber y enterarse mejor sobre el origen de este Gran Hotel, lo mejor que puede hacer es estar allí, degustar los salones, observar los destellos de la luz sobre los hierros, los muros, el vitral Tiffany.

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