El Palacio de Medicina: un lugar para el conocimiento.

El Centro Histórico de Ciudad de México posee gran cantidad de joyas arquitectónicas. Espacios que nacieron en otros siglos y que muchos de ellos se utilizaron para actividades de represión, en momentos de oscurantismo en la iglesia católica. La Inquisición es parte de esa historia que nadie desea recordar o revivir, pues se condenó a judíos, herejes, brujos, hechiceros, protestantes, en lo que fue una caza indiscriminada y salvaje con todo lo que no se ajustara a ciertos cánones de comportamiento. Y el ahora llamado Palacio de Medicina fue sede del Tribunal de Santo Oficio, al construirse por el arquitecto Pedro de Arrieta, quien lo terminaría hacia el año 1736.

Palacio de Medicina Graduaciones

Ubicado en la Plaza de Santo Domingo, lo primero que sorprende a la entrada es el patio interior y la ausencia de columnas, pues el arco que se percibe parecería flotar, y brinda al espectador la sensación de un espacio realmente amplio y atractivo. También son atractivas las escalinatas neoclásicas y al exterior, los materiales que fueron más usadas en la época colonial, la piedra tezontle y la cantera. Esto confiere a las edificaciones una tonalidad única de ocres y rojos. De estilo barroco, el Palacio de Medicina, al momento de erradicarse el Santo Oficio en México, el año de 1820, el espacio tuvo diversos usos, hasta que llegó a convertirse en la Escuela de Medicina de la Universidad, el año de 1854.

Un espacio que alberga instituciones de historia y filosofía.      

La historia parece que da segundas oportunidades, y por eso este bello edificio barroco del Centro Histórico de Ciudad de México ahora alberga diversas salas donde muchos de los estudiantes de medicina aprenden y están mucho más cerca del conocimiento. Allí funcionó la Escuela de Nacional de Medicina desde el año 1854 hasta el año 1953. El edificio sería reconstruido hacia el año 1980, para albergar la Facultad de Medicina, el Departamento de Historia y Filosofía de la Facultad de Medicina de la UNAM y la Biblioteca Dr. Nicolás León, entre otros.

La finalidad desde la década de los ochentas ha sido reconstruir y ampliar todos los espacios que en el pasado más reciente sufrieron ciertos deterioros. Hoy en día los espacios están remodelados con el fin de poder brindar servicios a la comunidad, entre ellos, las fiestas de graduación. Es un lugar al cual se puede acceder, por ejemplo, para visitar el Museo de la Medicina Mexicana. También el Palacio imparte estudios de pregrado y posgrado.

No es extraño tampoco que en un recorrido ligero que hagamos por el recinto nos encontremos, por ejemplo, con unas esferas que tienen serpientes en su parte superior y que adornan de forma imponente las escaleras. Podremos también observar piezas de cera con los tejidos expuestos. Y tal vez sorprendernos viendo las terribles máquinas de tortura que usó la Inquisición en la sala dedicada a este nefasto período de represión.

Nuevas salas, ampliaciones y servicios que presta el Palacio de Medicina.

Actualmente el Palacio de Medicina es un referente obligado en el Centro Histórico, porque tiene uno de sus mayores atractivos en su Museo, son 22 salas en los que los interesados en la ciencia médica pueden observar piezas anatómicas, instrumental médico y documentos. Es un lugar perfecto para la fiesta de graduación porque cada objeto, cada espacio llama a la curiosidad, esa llama que ningún graduando debe dejar apagar una vez finalice sus estudios, y, al contrario, debe estar más incandescente, refulgente para iluminar su futuro. El Museo según un estudio realizado el año de 2011 contaba con 8 mil objetos que contaban una historia única y especial, llena de atractivos y anécdotas maravillosas. Solo por mencionar algunos de éstos, tienen más de 6 mil tarros de porcelana los cuales se usaban para guardar ciertas sustancias. Salas de gran importancia tiene el Museo, como la de Radiología, Otorrinolaringología, o el Laboratorio de Fisiología. Una de las más interesantes sea tal vez la de Cirugía Plástica Reconstructiva, pues es realmente formidable observar la gran cantidad de avances que ha podido alcanzar la ciencia médica respecto al tratamiento de las deformidades.

Hace unos años, igualmente se renuevan cinco salas más, que cuentan con piezas prehispánicas. Es evidente que la inversión ha sido alta, pues actualmente el Museo cuenta con apoyos en video que complementan de forma especial la información en cada sala. La Pinacoteca fue abierta apenas el año de 2010, y está disponible para que el público vea de cerca retratos de médicos y científicos del siglo XVIII. Este año 2013, además, se inaugura la sala de Oftalmología. El servicio que presta a la comunidad el Palacio de Medicina es invaluable, pues solo pensemos en que puede estar recibiendo alrededor de 5 mil visitantes cada semana.

El conocimiento está al alcance en este lugar. Si hablamos de la Biblioteca, podemos decir que posee alrededor de 45 mil volúmenes de suma importancia histórica, como algunos textos grecolatinos, tesis y gran cantidad de revistas. Por su parte, el Archivo Histórico tiene en su haber documentos que cubren tres siglos, desde el XVIII hasta finalizado el siglo XX. Es en definitiva un lugar de encuentro no solo para médicos, pues también confluyen allí los antropólogos y los historiadores. El mejor lugar para la graduación es el Palacio de Medicina, porque alberga joyas de todo tipo, objetos y documentos que siempre han estado muy cerca de los miles de graduandos. Un espacio que respira inteligencia, y que debe preservarse por su importancia arquitectónica y la belleza barroca de sus detalles.

 

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