Cómo hacer un discurso de graduación efectivo

Si te han elegido como el encargado de pronunciar el discurso pero no aparece ninguna idea brillante en tu cabeza, una buena opción es utilizar lo que otros oradores han dicho antes. No quiere decir que lo vayas a copiar literalmente y palabra por palabra, pero puedes tomar algunas frases interesantes para adornarlo. Aprende algunos consejos en el siguiente artículo.

Tips de cómo pronunciar tu discurso en la graduación

En primer lugar tienes que hablar lento y pausado, para que todos puedan comprender y no preguntarle al de al lado “¿qué dijo?”. Ten en cuenta que estarás frente a una gran cantidad de personas y eso hará que te sientas un poco (o muy) nervioso, tu corazón latirá a mil por minuto y hasta tendrás la boca seca. Que todo esto no sea la excusa para acelerar las palabras. Los buenos discursos se pronuncian con fuerza, sentimiento palabra tras palabra, despacio y claramente. Recuerda siempre bajar un ritmo de lo que estás acostumbrado a hablar.

Una buena idea es practicar el discurso con una grabadora y un cronómetro. Grabas una primera vez y lo escuchas. Ahí te darás cuenta si es muy rápido. A veces pensarás que lo estás diciendo en cámara lenta, pero al oírlo sabrás que no es así. Toma el tiempo que te llevó pronunciarlo y la siguiente vez aumenta ese tiempo. Tampoco es bueno que un discurso dure demasiado porque aburrirás a la gente. El equilibrio es la clave.

Escucha cualquiera de los discursos que ha pronunciado en su vida Martin Luther King, uno de los oradores más eficaces de la historia. Presta atención a la lentitud de sus palabras, a sus gestos, lo despacio que se expresa para que todos puedan comprender. Así es como tiene que sonar el tuyo. Toda la audiencia podrá ir procesando lo que está oyendo.

Otra de las claves importantes a la hora de leer el discurso de graduación es la pausa para enfatizar. No le temas a esos segundos que tardas en respirar entre frase y frase o bien a lo que tardas para concluir una idea o remarcar algo destacado de la oración. Haz una pausa después de una frase motivadora para profundizar aún más su sentido.

Si bien leerás el discurso ese día, es bueno que lo tengas casi memorizado, porque te ayudará a no mirar tanto hacia abajo el papel y además a no pronunciarlo de manera mecánica, sin ritmo natural ni fluidez. Si te sientes preparado hasta puedes sólo marcar algunas palabras clave en una hoja como “ayuda memoria”.

En todo momento mantén el contacto visual con la audiencia, pero no te fijes en una sola persona, sino es bueno que vayas “rondando” la sala. Esto te permitirá atrapar al público con tus palabras y con tu presencia y mirada. Esto es importante en un orador, aunque no todos lo tienen en cuenta. Haz una especie de “escaneo” del auditorio de vez en cuando. Si estás leyendo, al acabar la frase levanta la mirada y observa los rostros de los que te siguen atentamente. Esto además te ayudará a respirar y tranquilizarte un poco. Si te enfocas en alguien en particular no temas, está bien y no queda mal entre los presentes. Pero no fijes la mirada más de tres segundos porque parecerá que sólo le hablas a él.

Si te equivocas en algún momento del discurso, no te preocupes ni tampoco digas “lo siento”. Haz como si nada haya pasado y continua leyendo. Cuanto menos hagas notar tus errores, los demás no caerán en la cuenta de ellos.

Author: graduacionesdf

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